En este segundo libro, Santi, nuestro forense asocial y superdotado, alter ego de Delito, se enfrentará a un nuevo caso policial: un niño de seis años desaparece sin dejar rastro el día del cumpleaños de su madre. Berta, la periodista resurgida de sus cenizas, Iluminada, la intrépida reportera y Chiqui, el genio informático, acompañarán a este forense a desentrañar un retorcido caso en el que nada es lo que parece. ¿Conseguirán averiguar donde está el pequeño? ¿Podrá Berta volver a trabajar con Santi? ¿Resolverán sus diferencias? Porque la realidad que menospreciamos siempre oculta monstruos.
Un nuevo caso del este peculiar forense, donde, con el ritmo ágil gracias a sus capítulos cortos, y dividida en cuatro partes, Carme nos muestra la crueldad del ser humano, y lo que es capaz de hacer por celos y venganza. Una trama que no te dejará indiferente, que trata temas actuales, pero también duros, y con un final que, te dejará en shock.
Una madre que lucha por sus hijos, mucha tensión, secretos, un pasado que se va descubriendo, giros imprevisibles, en una historia dura, en un thriller turbio que te dejará la piel de gallina. Pero además veremos cómo evoluciona la relación entre Santi y Berta, donde también se ocultan muchas cosas y se explora los dilemas personales que tienen los dos. Si te gustan las novelas adictivas, que no puedes soltar hasta averiguar que ha pasado, te recomiendo encarecidamente que leas Delito y Castigo. No te dejarán indiferente.
Os dejo una de las frases que más me han gustado: “No hay cantidad de culpa que puede cambiar el pasado. Y no sabe si habrá dolor suficiente que pueda aliviar el futuro”.