Para sobrevivir y pasar por delante de los rivales, las empresas tienen que adaptarse a las nuevas realidades rápidamente, tanto si estas son tecnologías inesperadas, mercados emergentes, o innovaciones de las reglas. Las cifras son desalentadoras: dos de cada tres esfuerzos de cambio fracasan.
Muchas veces el éxito de un cambio depende de superar la fuerte resistencia de los empleados...







