¡AVISO!: Si careces de sentido del humor, NO abras este libro y regálaselo a otra persona. A una mujer que acabe de entrar en la nube rosa del embarazo y viva rodeada de unicornios y confeti; a una madre que esté experimentando a tope el glamour del posparto o que haya emprendido con ganas las aventuras de la teta o del biberón; a otra que ya esté conciliando al puro estilo español (vamos,...



















