Cualquiera que conozca, aunque sólo sea superficialmente, la importancia de Pedro Salinas y Jorge Guillén ya no sólo como poetas, sino también como miembros destacados y activos protagonistas de la llamada generación del 27 y como figuras públicas que fueron, testigos lúcidos del desgarro provocado por la guerra civil y el exilio, puede intuir hasta que punto esta correspondencia...















