«Desgraciado» significa no sólo «sin suerte» o «cargado de calamidades», sino también «sin gracia», sin unión con Dios. Una vez que se aprende a agradecer, se es agradecido con todos y para siempre. Comenzar con el agradecimiento debido a Dios es ir al verdadero principio de las cosas. Sólo la gratitud nos va a permitir poner una sonrisa en lugar de un rictus de amargura. Sólo ella...









