No había leído a este autor antes, pero el título y la portada me atrajeron mucho (ya sabéis que las sinopsis no las leo) y he de decir que me ha sorprendido para bien.
La novela tiene una mezcla entre novela histórica y policiaca, aunque el protagonista no es una persona, sino un objeto, el último violín que fabricó Antonio Stradivari.
La parte policiaca transcurre en Paraguay, en la época actual, donde el comisario Alejandro Tobosa, al que le encargan resolver el doble crimen de un padre y su hija, deberá solventar más de un obstáculo.
La parte histórica transcurre desde que el lutier Stradivari acaba su último violín en 1666 hasta nuestros días.
Los personajes creados por Roemmers no son nada simples (ni el que lo parece siquiera), me he llevado una sorpresa con uno de ellos que, quien haya leído la novela, sabrá por qué lo digo. Entre ellos destaco al comisario Tobosa, un hombre que, aparte de inteligente, es íntegro y leal.
Al transcurrir la historia durante varios siglos el plantel de personajes es de lo más variopinto, pero algunos pasan más fugazmente que otros, de la parte histórica sin duda, me quedo con un violinista llamado Mico Edelbach.
Sobre la historia, me ha parecido preciosa, la forma de narrar, la suavidad con la que el autor pasa por temas duros, como son la peste o el holocausto. La magia que transmite el Stradivarius me encantado, es como un elemento mágico que atrae a todo tipo de gentes.
En resumen, si te gusta la novela histórica, te gustará, si te gusta la novela policiaca también te gustará porque la mezcla de ambas está hecha con maestría y con gusto. La recomiendo sin duda.