Brunete, verano de 1937. En el asalto de la loma del Espolón, Javier de Montcada, joven empujado a participar en la guerra civil por dramáticas circunstancias familiares, cae herido en la batalla de Brunete.
El joven soldado hubiera muerto acribillado a balazos si Soledad, duquesa de Simancas, no le hubiera donado su sangre en el mismo campo de batalla. Tras reponerse de su herida en el hospital...








