La esposa del mercader es el primer volumen de lo que será una pentalogía de “amor, odio, aventura, confianza y enemistad”. En esta primera entrega ya tendremos y por este orden, “aventura, amor y confianza”, en una trama que empieza a transcurrir en la última mitad del siglo XIX (comienza en abril de 1865), entre el exótico Singapur, y Australia, una tierra desocupada, con parte del terreno desértico y parte válido para la cría de ganado; esa tierra prometida a la que llegaban ingleses e irlandeses, muchos de ellos gente acomodada en Inglaterra o Irlanda, pero repudiados por sus familias o deportados por delitos insignificantes en busca de un futuro mejor, sin conocer que a su llegada no sería fácil salir adelante.
En este contexto, la historia comienza en 1865, con Isabella Saunders, una joven inglesa de 29 años, afincada en Singapur por el trabajo de su padre en la Compañía de Indias Orientales quién traslada a la familia con el anhelo de hacer fortuna en Oriente, habiendo ocurrido todo lo contrario. Actualmente y con sus padres fallecidos, se encuentra sola en un país en el que apenas se entiende, sin un lugar donde vivir y sin trabajo que la hiciera ganar el suficiente dinero para regresar a Inglaterra. Y si esto no fuera poco, con un físico europeo que jugaba en su contra. Nadie se fiaba de una joven, guapa, con melena pelirroja, e inteligente. Pero buena gente la hay en todos los sitios, y tiene la “suerte” de ser acogida en la familia de un próspero comerciante local, el Sr. Lee Kar Ho, interesado en aprender con ella el idioma angloparlante que le abriría camino para expandir su negocio local.
Se da un salto temporal hasta el año 1987, Isabella acomodada en la vida local, pero no cesa en su idea de querer regresar a Inglaterra, buscar a la única pariente viva que le queda, su prima Alice, y liberarse de la excesiva protección y estrictas normas a la que se ve sometida por la sociedad oriental, donde la mujer era dependiente del hombre, tanto para sustentar la economía como para tomar sus propias decisiones. Un “asalto” callejero hace que se tope con Bram Deagan, un joven campesino irlandés que recala en Singapur también con el anhelo de conseguir una vida mejor como comerciante, y a quien el Sr. Lee ve como el candidato perfecto para traspasarle la protección de Isabella, como si de una colaboración mercantil se tratara. Aunque para Isabella sería una prueba más de las férreas normas de la familia Lee, esta nueva situación podría solucionarle el problema de falta de libertad que tiene en ese momento, lo cual acepta y se embarcará en la que será su nueva vida, con dos objetivos, ser independiente y encontrar a su prima.
A partir de aquí se entra en el mogollón de la trama, en la nueva relación entre Isabella y Bram Deagan en Australia, concretamente en la colonia portuaria de Ferrantle, un asentamiento con algo más de 3000 habitantes que poco a poco empieza a crecer y erigirse como importante, y se fusionarán con los asentados ya allí a quienes habremos conocido previamente en las tramas intercaladas desde el comienzo: Conn Largan, Dougal y Flora Mc Bride, otra joven ansiosa de independencia y libertad económica pero que no lo tendrá tan fácil como Isabella, Mitchell Nash, Les Hardings, o Alice Beaufort quién no podría presumir de haber tomado buenas decisiones en su vida juntándose con hombres cuanto menos inapropiados.
Una historia que recuerda a la saga de Sarah Lark de El País de la Nube Blanca, con el comienzo de personas buscándose un medio de vida; personajes que caerán bien al lector por su generosidad, su bondad, en un ambiente de sororidad, de ayuda mutua porque “la bondad obra milagros en los hombres que no estaban acostumbrados a que los tratasen bien”, y también algo de aventura cuando tengan que hacer frente a gente maliciosa que dificultarían todo el esfuerzo que ponían, pero ninguno se rendiría, harían lo que fuera necesario por proteger lo suyo y a los suyos.
No sé si las historias de ficción tienen moraleja, pero personalmente esta en concreto me ha despertado sentimientos de unidad y generosidad hacia nuestra comunidad, pues todos tenemos a nuestro alrededor gentes de otros países que se marcha de sus lugares de origen y vienen al nuestro, a una tierra desconocida, con el mismo anhelo, empezar de la nada, desde una casa para vivir, hasta el modo de ganar dinero y tener un porvenir. Si el año de publicación original por parte de la autora fue el 2011, esperamos no tener que esperar demasiado para la salida de los siguientes libros y continuar con el buen feeling que provoca esta historia.
“Cuando le das una oportunidad a alguien, te suele compensar. Y si no es así, por lo menos lo has intentado”.