A veces la muerte es solo el principio del camino…
Cuando Ezel se convirtió en platera para el Palacete de Robledales, pensó que su trabajo consistiría en mantener impecable la colección de plata del duque. Hasta que cae presa de una antigua maldición. A Ezel no le queda otra opción que seguir las indicaciones de un pájaro parlante en busca de Nazael, el misterioso heredero del palacete y...












