La aldea pitufa está a punto de ser absorbida... ¡¿por una nariz?!
Fortachón comienza a sentirse acomplejado por el tamaño de su nariz, creyendo que es la razón por la que Pitufina no le presta atención. A pesar de que Papá Pitufo intenta convencerlo de que su nariz es perfecta tal como es, Fortachón decide buscar una solución mágica por su cuenta. Junto a otros pitufos, se infiltra...














