Incluye un nuevo prólogo en el que el autor reflexiona sobre Oriente Medio tras la guerra de Siria
Cuando Mikel Ayestaran decidió convertirse en reportero de guerra, dejando atrás un apacible trabajo en la redacción, no tuvo demasiadas dudas sobre hacia dónde iba a dirigir sus pasos.
Su camino empezó en Bam, donde regresó para cubrir el devastador terremoto de 2004, y tomó impulso...














