La segunda parte de la serie Dreamland Billionaires, un fenómeno con más de 2.500.000 de lectores.
Enamorarse no era parte del contrato.
DECLAN: Estoy destinado a ser el próximo director general del imperio mediático de mi familia. ¿El único problema? Una cláusula en la herencia de mi abuelo. Cumplir su último deseo significa que debo casarme. Y me parecía imposible hasta que Iris, mi...























