París, 1936. Walter Benjamin se sienta en un café junto a Marc Bloch para beber pastis y estudiar las jugadas de una partida de ajedrez decisiva contra Erich Auerbach. Después, perseguido por un demonio, vagará por pasajes y mercadillos coleccionando fetiches para componer una enciclopedia mágica del siglo xx. En su camino aparecen Citroën y Murnau, Saint-Exupéry, el hombrecillo Michelin,...







