Tal y como nos avisa la autora en las primeras páginas, si no toleras las historias con comportamientos tóxicos y llena de tópicos, ni te molestes en seguir leyendo. Sin embargo, ya estás acostumbrado a estas historias y buscas entretenimiento, esta es una buena opción.
Los protagonistas de esta historia son Summer y Gabriel. Sus vidas terminan unidas por un matrimonio de conveniencia.
Summer es una de las hijas de un capo mafioso de New York. Esta chica es una bellísima persona, con un gran corazón, a pesar de ser ninguneada/repudiada constantemente por su familia. Adora los libros, ha estudiado historia y desea trabajar de lo que ha estudiado.
Gabriel es el hijo de otro de los capos mafiosos de New York. Por descontado, como tópico, súper guapo, súper apuesto, un empresario de éxito. Él está luchando por legalizar todas las actividades de su "clan". Pero han puesto precio a su vida y el matrimonio que le proponen uniría a dos clanes mafiosos, y eso le protegería.
Esta historia la dividiría en tres bloques. El personaje de Summer creo que está mejor construido, con una personalidad muy fuerte, una lucha constante por lo que cree a lo largo de toda la historia. Sin embargo, Gabriel sufre más altibajos.
Durante la primera parte, te enamorarás de Gabriel. En la segunda parte, le odiarás y no llegarás a comprender su comportamiento. Es un empresario de éxito y ¿no es capaz de pararse a pensar y no dejarse engañar? Y en la tercera y última parte, le volverás a querer.
Me han encantado las partes en las que Gabriel es todo amor. Sus detalles y cómo lucha por lo suyo.
Lo que menos me ha gustado de la historia, habiendo ya mencionado que la mitad del libro me ha parecido un sin sentido por parte del protagonista, ha sido la cantidad de veces que la autora repite, una y otra vez, que se atraen, que tiene los ojos súper azules, que se atrapan con la mirada el uno al otro, las mismas expresiones durante las escenas de sexo, que el sexo es maravilloso ...
Durante la tercera parte se suceden muchas cosas que comparadas con la cantidad de hojas que dedica la autora a la segunda parte de la historia entonces diría que suceden demasiado deprisa.
No es una mala historia y estoy segura que Cristina Prada escribirá alguna más sobre esta temática y poco a poco su escritura madurará.