Con razón y sin ella… como en una historia que se atribuye —probablemente sin razón— al Talmud : un maestro hacía justicia ante sus discípulos entre dos querellantes. Tras una larga reflexión, el juez decidió dar la razón al primero en exponer su caso. Pero, cuando hubo terminado el segundo su defensa, el juez también le dio a éste la razón. Tras otra reflexión, el maestro...









