Vecinos a la fuerza. Enemigos por elección. Amantes… por accidente.
AUDRA
Todo estaba perfectamente bien en mi vida… hasta que él se mudó al apartamento de al lado. Vale, quizá perfectamente bien es mucho decir cuando vives con un gato sin pelo en un edificio destartalado, pero al menos podía dormir por las noches.
Pero entonces empezaron los golpes del cabecero contra mi...










