Todo parecía apacible en las fértiles tierras de Zebulon County, Iowa, cuando, en una noche del año 1979 -la misma en que todos celebraban el retorno del inquietante Jess Clark- Larry Cook decidió repartir entre sus tres hijas los mil acres que han pertenecido durante cuatro generaciones a la familia. Todo habría seguido la misma rutina de no ser porque, de repente, el viejo Larry Cook, en...












