Cuando Ataru aparece en escena, el caos está garantizado.
Ataru, propenso a los desastres, no muestra el menor interés cuando se topa con una disputa familiar en la playa, pero todo cambia al descubrir que una de las participantes es una adolescente. Más tarde, el nervioso Ten-chan, que escupe fuego, se muestra tranquilo y obediente al encontrarse con su madre, que odia y desprecia a quienes...































