Misterio en el Barrio Gótico es la obra galardonada con el Premio de Novela Fernando Lara 2025, del escritor y periodista, Sergio Vila-Sanjuán, ganador también del Premio Nadal 2013 con Estaba en el aire y del Premio Nacional de Periodismo Cultural 2020.
Víctor Balmoral, un periodista próximo a la jubilación, lleva toda su vida caminando por el barrio Gótico de Barcelona y ha visto su evolución desde la dictadura franquista hasta la llegada de turistas e indeseables. Miembro de una prestigiosa organización que promueve la cultura, Víctor busca seguir en activo el mayor tiempo posible, aun cuando su segundo trabajo consiste en escribir biografías por encargo privado, y recabar toda la información necesaria en el caso de que la familia no dispusiera de ella. Un día, recibe la noticia de que han encontrado un cuerpo tras la pared de un palacete y, al mismo tiempo, empieza a recibir cartas amenazantes, arrastrándolo a una investigación vinculada a secretos del pasado, una antigua desaparición y las zonas más ocultas de la ciudad de Barcelona.
Me he sentido extraño leyendo la novela. Solo han pasado tres meses desde que dejé Barcelona, después de vivir diez años allí, y, mientras la leía, he llegado a pensar que, tras todo este tiempo, solo conocía una ínfima parte de toda la historia de la ciudad condal.
La obra, aunque busca llamar nuestra atención con numerosos misterios alrededor de los personajes que se van cruzando en el camino de Víctor, he llegado a pensar que todas han sido meras tramas secundarias donde el objetivo principal del autor ha sido contar los principales acontecimientos históricos ocurridos en Barcelona; en el barrio gótico principalmente.
Esto es importante, ya que, más allá de lo que podríamos considerar como un «thriller», estamos ante una novela histórica con ligeros toques de ensayo; un lujo de leer si te gusta mucho la historia, pero que podría «cansar» si lo que esperabas era una novela más policiaca.
La parte de Víctor, en su faceta como periodista e investigador es entretenida y contiene una subtrama con desenlace pero, como digo, se utiliza más como enlace para contar los hechos históricos que he comentado.
En definitiva, esta novela no se plantea solo como un thriller de misterio, sino también como un retrato de Barcelona, de su memoria, de sus cambios y de las huellas que deja el tiempo, con un tono que mezcla suspense, atmósfera literaria y una mirada melancólica, de modo que puede gustar especialmente a quienes disfrutan de novelas donde el enigma importa, pero también el peso del lugar y el trasfondo cultural que lo envuelve.