En 1983, en una subasta en París, el narrador anónimo de esta historia adquiere una arquilla de aspecto modesto que se convertirá para él durante seis años en un auténtica obsesión. Y es que en realidad la arquilla es un mementum hominem, o sea contiene objetos que constituyen «la crónica de una vida». Poco a poco, el autor nos va deslizando en esa arquilla para descubrir, mediante los...







