
Pocos autores han conseguido convertir sus obras en auténticos best sellers, reconocidos por The New York Times o The Wall Street Journal, y a la vez ser aclamados por diversos medios literarios, como Publishers Weekly o Kirkus Reviews. Rebecca Yarros ostenta este privilegio, gracias a su habilidad y versatilidad como narradora, que le ha permitido destacar en géneros tan distintos como la novela romántica o la literatura de fantasía juvenil.
En esta última faceta ha cosechado una auténtica legión de fans, gracias a la saga Empíreo, formada por una colección de novelas verdaderamente adictivas que suceden en Navarre, un mundo fantástico en perpetuo conflicto. Los libros de Yarros son en parte un relato de aventuras, y también un fascinante relato de iniciación que narra la génesis de una singular heroína. A continuación, abordamos las características principales del que sin duda es su personaje más carismático, Violet Sorrengail.
Violet Sorrengail es una joven de piel pálida y complexión débil, que aspira a convertirse en escriba. De su padre ha heredado el amor por el conocimiento y la sabiduría. Pero su madre tiene un talante muy distinto. Esta última será la encargada de obligarla a ingresar en el Cuadrante de los Jinetes de Dragones.
Pese a las lógicas dificultades que supone tener que destacar en un ámbito para el que no parece especialmente dotada, Violet revelará habilidades inesperadas: la resistencia, la fortaleza interior, la capacidad estratégica y el ingenio serán cualidades especialmente útiles para llegar a hacerse un lugar en un ambiente inicialmente hostil. Al mismo tiempo, Violet descubrirá ciertos poderes, como la capacidad de lanzar rayos, que le servirán para salir airosa de algunas situaciones difíciles.
Rebecca Yarros parece saber de lo que habla cuando describe el ambiente en el que Violet deberá forjar su personalidad. La escritora pertenece a una familia que durante dos generaciones ha estado formada por militares, y su marido desempeña la misma profesión.
En un inicio, Violet cree que su destino es unirse al Cuadrante de los Escribas y llevar una vida tranquila. Pero su madre le ordena que forme parte de los miles de aspirantes a la élite de Navarre, el Cuadrante de los Jinetes de Dragón. No parece una misión fácil: Violet es más bien pequeña y frágil, y la competencia es dura, ya que hay más jinetes que dragones disponibles. Además, existen figuras inquietantes, como el en un principio despiadado Xaden Riorson, capaces de asesinarla simplemente por ser hija de la comandante general. A medida que la guerra se recrudece, Violet empieza a ser consciente del peligro secreto que esconden los líderes de Navarre, mientras prosiguen las tensiones con Xaden.
Con esta premisa arranca el fenómeno de Alas de sangre, que, como te contamos a continuación, poco tardó en ampliar su horizonte.
En el segundo volumen de la saga Empíreo, Alas de hierro, nos encontramos con una Violet más madura, que ha conseguido sobrevivir al primer año en el Colegio de Guerra Basgiath. Pero las cosas están lejos de relajarse. De hecho, nuestra protagonista empieza a descubrir que el verdadero entrenamiento empieza justo ahora. El objetivo de la academia es poner a los jinetes al límite, llevándolos a umbrales de dolor casi insoportables. Al mismo tiempo, Violet debe hacer frente a un nuevo vicecomandante, que parece empeñado en demostrarle su debilidad, a menos que acepte traicionar al hombre que ama.
Tras pasar 18 meses de entrenamiento, en Alas de Ónix, Violet debe aceptar que el tiempo de formación ha concluido. Los enemigos empiezan a acercarse peligrosamente a las murallas, e incluso han osado infiltrarse entre sus filas. Nuestra protagonista emprenderá un viaje en busca de aliados de tierras desconocidas. Esto supondrá un verdadero trayecto iniciático que pondrá a prueba su fortaleza y convicciones.
Nada es lo que parece en el mundo de Navarre. Inicialmente, las relaciones entre Violet y Xaden están marcadas por la inusitada hostilidad de este último. Xaden quiere vengar la muerte de su padre a manos de la madre de Violet. Pero con el tiempo algo especial nace entre ambos; un sentimiento cada vez más profundo que les llevará a vivir una historia de amor inolvidable.
Violet es una guerrera excepcional, como demuestra su inusual vínculo con dos dragones, Tairn y Andarna. El primero es un poderoso dragón negro, mientras que la segunda es una criatura dorada que le brinda poderes especiales, como la capacidad de ralentizar el tiempo. Ambos son esenciales para el crecimiento personal de Violet. También permiten que pueda convertirse en un miembro respetado del Cuadrante de los Jinetes, aunque esto no evitará que surjan recelos y envidias entre los compañeros de la escuela.
Además, la protagonista de esta emocionante saga literaria contará con otros aliados indispensables, como su buen amigo de la infancia, el militar Dain Aetos; su propia madre Lilith Sorrengail; Rhiannon Matthias, una fiel compañera en la academia militar; Jesinia Neilwart, quien facilitará su comunicación con los dragones; o la jinete de dragón Sloane Mairi.
Los lectores de fantasía heroica buscan, a menudo, personajes inspiradores, y no hay duda de que Violet Sorrengail lo es. La suya es una historia de superación y resiliencia. Pese a su fragilidad física, no duda en enfrentarse a todas las dificultades que encuentra a su paso, con determinación.
La dureza de las experiencias que deberá afrontar no es en ningún caso un obstáculo para que muestre lealtad hacia los amigos o para que descubra el amor. Al mismo tiempo, Violet conseguirá derribar los prejuicios tejidos a su alrededor, revelándose como un personaje complejo, repleto de aristas, que evoluciona y madura con cada entrega de una saga que ya cuenta con más de doce millones de lectores solo en Estados Unidos.
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