En Habla, memoria Vladimir Nabokov escribe : «Nuestra inocencia me parece ahora ya casi monstruosa a la luz de las distintas confesiones que provienen del mismo período que cita Havelock Ellis, en el que niños de todos los sexos imaginables se entregan a todos los pecados greco-romanos, desde los centros industriales anglosajones hasta Ucrania (de donde nos llega, por cierto, un Diario...







