No sé ni cómo empezar esta reseña. No voy a mentir: el inicio me ha resultado muy, pero que muy pesado y lento. No obstante, a medida que va avanzando, mejora muchísimo. Es más, sobre el 60 % del libro sentía que no podía parar, que necesitaba más y más de Nicki y River, aunque también de Mila, Vivien, Sebastian, Maddox, Isabelle, Dennis, Agatha... He acabado enamorada de todos ellos.
Hacía muchísimo que no me quedaba pensando en una historia después de cerrar el libro. Estaba deseando seguir y seguir. Es de esas historias y de esos personajes que se quedan durante bastante tiempo con nosotros.
La ambientación, el desarrollo de los personajes y de las relaciones que se establecen entre ellos, la pluma de Alice, el dinamismo que alcanza la historia..., personalmente me ha encantado.
Me ha gustado especialmente el ambiente familiar, cómo las familias de Nicki y River se apoyan entre sí. También he adorado el punto cómico de Heaven y Mila, así como los amores de Maddox y cómo River va madurando su relación con el pueblo y la pesca.
Y qué decir de River. Nada tóxico, respetuoso en todo momento con Nicki, a pesar de todo.
Es un friends to lovers de esos que calientan el corazón. Ha conseguido que ría, me muera de rabia, me impresionen ciertas actitudes (como las de Sebastian o la propia Nicki por su necesidad de encajar) y, en definitiva, que sienta muchísimas cosas. La nostalgia de la infancia, cómo va cambiando nuestra forma de ver la vida a medida que crecemos...
Frases que destaco:
«Luego, cuando vuelven a mirar al suelo, descubren que el escarabajo ha desaparecido delante de sus propias narices. Es lo que pasa con la vida: que todo el tiempo están sucediendo cosas, pequeñas y grandes, y hay que mantener los ojos bien abiertos para no perderse nada. Una hormiga, un sueño, una mirada, un rayo de luz, un amor. En realidad, todo es un poco lo mismo.»
«Da igual quién fuiste o quién quisiste ser. Lo único importante es quién serás mañana. No lo pienses tanto. Levántate, abre el armario y coge lo que te apetezca sin pensar en nadie más que en ti.»
«Siempre seguía teniendo la sensación de estar dentro de una película: un extra que había logrado colarse en un mundo que le resultaba ajeno y que lo observaba todo con asombro.»
En definitiva, un libro con el que en un inicio me costó conectar, pero luego me ha gustado bastante. Una lectura de verano para disfrutar y olvidarse un ratito de la realidad.