España Monumental es el nuevo ensayo histórico de Eduardo Manzano, profesor de Investigación en el Instituto de Historia del CSIC. Su obra anterior, España diversa. Claves de una historia plural (Crítica, 2024), buscaba poner en primer plano un pasado español cambiante y plural desmontando lecturas esencialistas que solo simplifican el pasado para convertirlo en munición ideológica. Ya en esa obra proponía mirar a España como un mosaico de identidades, territorios, lenguas, culturas y religiones que se han mezclado, chocado y reconfigurado con el tiempo.
Con España Monumental busca mostrarnos esa diversidad no solo con palabras, sino con la representación física de todo lo que romanos, musulmanes, judíos, cristianos o prehistóricos dejaron inmortalizado en piedra y que la UNESCO ha ido declarando como Patrimonio Mundial de la Humanidad. Desde el inicio de los tiempos, cuando los primeros humanos, ya mezclados con el Homo sapiens, comenzaban a refugiarse en cavernas y a pintar los primeros animales en las paredes, pasando por la expansión del Imperio Romano y la transformación de la península, o la invasión de los árabes en el año 711 y la mezcla cultural y arquitectónica que vivieron Al-Ándalus (con la mezquita de Córdoba o la Alhambra de Granada) y los reinos del norte. El avance de los reinos cristianos, el descubrimiento de América, los grandes palacios y catedrales de los Habsburgo (como el monasterio de El Escorial), la nueva arquitectura del XIX gracias a la alta burguesía (sobre todo catalana y vasca) y ese tardío interés por la preservación del patrimonio, que aún se vio alterado por la Guerra Civil y la dictadura, son solo algunos de los puntos que el autor recoge en este ensayo donde las fotografías acompañan al texto para convencernos de las reliquias tan diversas que atesoramos en un país como el nuestro.
Pero no es oro todo lo que reluce. Justo al inicio de la obra se nos revele como muchas de estas reliquias fueron sustraídas, mediante ventas a compradores privados y extranjeros, acabando en museos como el Metropolitano de Nueva York o en colecciones o almacenes a los que el público no tiene acceso. Gran parte de estas pérdidas se produjeron a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando esa conciencia por preservar el patrimonio aun no estaba muy consolidada y el interés económico, a veces, superaba al cultural.
Igualmente, más de cuarenta monumentos y espacios naturales alterados han sido declarados patrimonio mundial, sin incluir los que se construyeron en Hispanoamérica durante la época del Imperio español, que también, muchos de ellos, están protegidos por la UNESCO.
En definitiva, con un lenguaje claro, didáctico y acompañado de fotografías, este ensayo nos ayudará a entender mejor la historia de España a través de su patrimonio y descubrir cómo la multiculturalidad que sufrió la península propició la generación de espacios que hoy conforman este museo al aire libre en el que vivimos.