Aprender de vinos es muy fácil, solo requiere curiosidad y práctica. Eso sí, para
entenderlo a la perfección debes aprender a hablar su mismo idioma. Leyendo
este libro dejarás de ver el vino como un líquido inerte y comprenderás que
se trata de un delicioso brebaje tan rico en matices como el más complejo de
tus amigos. Sus características incluyen alma y cuerpo, entre otras cualidades









