«No tengas prisa por irte, aprende a ganar unos años más».
El ambiente en el que vives, tus pensamientos, la alimentación, el contacto con la naturaleza, el tiempo que permaneces sentado o sin moverte al día, el que estás bajo techo o en el interior, las horas de sueño, el tipo de agua y la frecuencia con que la bebes, la exposición solar, los cosméticos, incluida la crema de protección...





















