Este libro llegó en un momento en el que yo ya estaba en un proceso personal importante y, sin exagerar, ha sido un antes y un después en mi forma de entenderme y de mirar lo que me pasa.
Es de esos libros que encajan perfectamente con el dicho de “en bote pequeño, buena confitura”, porque no necesita ser largo para calarte, todo lo que comparte tiene sentido y te va tocando por dentro poco a poco, sin ruido, pero de forma muy profunda.
Habla de la descodificación biológica desde un lugar muy humano y fácil de entender, sin prometer nada imposible, simplemente invitándote a observarte de otra manera, a escuchar el cuerpo y a empezar a ver que muchas cosas que vivimos no son casuales, y en ese proceso te das cuenta de que cuando empiezas a hacer consciente lo que llevas dentro, algo cambia, aunque sea poco a poco.
También aparecen conceptos como la epigenética, la kinesiología, los campos mórficos, los cuerpos energéticos y las creencias limitantes, y aunque podría parecer mucha información, está todo explicado con una naturalidad que hace que lo vayas integrando casi sin darte cuenta, como si poco a poco te fuera ordenando ideas que ya estaban dentro de ti.
Además, tiene una base teórica que acompaña muy bien todo lo que cuenta, con una bibliografía amplia y referencias a temas como el experimento de la doble rendija o la física cuántica, que no están ahí para complicar, sino para dar más profundidad y abrirte la puerta a seguir comprendiendo.
La autora habla desde lo vivido y eso se siente, porque el lenguaje es cercano, cálido, y hace que conectes enseguida, hasta el punto de que en muchos momentos parece que no estás leyendo a alguien lejano, sino a alguien que te entiende, como si ya la conocieras de alguna forma.
En mi caso, ha sido un libro que me ha acompañado de verdad, que me ha ayudado a mirar mi día a día con más conciencia y con más calma, sin darme respuestas cerradas, pero ayudándome a hacerme mejores preguntas.
Es de esos libros que no se quedan en la estantería después de leerlos, sino que vuelves a ellos, porque sientes que todavía tienen algo más que decirte.
Y si estás en un momento de búsqueda, de cambio o simplemente de querer entenderte un poco mejor, es muy probable que este libro llegue justo cuando lo necesitas.
Porque, sinceramente, tiene algo muy especial y en mi caso, escuchar o mejor dicho, leer a la autora, ha hecho magia en mi, más que leerla la he visto y sentido como si me hablará una amiga muy querida.
Voy a seguir investigando a partir de la biografía que expone Nathalie d'Arc. Lo siento como una necesidad imperiosa.
Mil gracias por tanto.