El Dragón Renacido es el tercer volumen de la saga de fantasía, La Rueda del Tiempo, escrita por Robert Jordan, que recuperó la fama gracias a la adaptación a serie que hizo Amazon Prime (y que ha cancelado recientemente).
Rand al’Thor, aquel al que han proclamado como el dragón renacido, no deja de soñar con la espada Callandor, un poderoso sa’angreal que solo el dragón es capaz de sostener y que podría ser decisivo para la última batalla contra el Oscuro. Atormentado por ello, Rand decide abandonar a Moraine Sedai y adelantarse hacia la ciudad de Tear donde el arma es custodiada desde hace más de 3000 años. Al percatarse de que Rand ha huido, Moraine, Land y Perrin deciden ir tras él y evitar que se enfrente solo a los siervos de la sombra. Al mismo tiempo, Egwene, Elayne y Nynaeve viajan a la Torre Blanca de Tar Valon, junto con Mat, para que las Aes Sedai traten de extirparle la maldición provocada por la daga de Shadar Logoth. Lo que las tres aspirantes desconocen es el plan de la Sede Amyrlin para que las ayude a encontrar a las fugitivas del Ajah Negro que han sembrado el caos dentro de la torre.
Tras saber de la cancelación de la serie, me he puesto en serio con la saga. En 2021 me había leído la primera parte, justo cuando salió la primera temporada y, aunque luego tuve un parón importante, el haber puesto cara a los personajes gracias a los actores, creo que ha ayudado a que la esté disfrutando el doble.
Como ya se ha comentado, el primer libro peca un poco de descripciones exhaustivas, donde la acción aparece y desaparece. Era normal, yo creo, ya que había mucho que explicar sobre el mundo, la terminología y el porqué de las cosas. En la segunda parte, aún con personajes nuevos, la trama ya tenía mucha más acción y el texto fluía mucho más. Ahora, la aventura se divide en diferentes historias, debido a los tres viajes principales de sus protagonistas; esto recuerda a otras sagas de fantasía donde cada capítulo abarca las acciones de alguien en concreto, lo que dosifica la información y aumenta la necesidad por saber lo que les ocurre a unos y a otros. Los capítulos en los que estos tres caminos llegan a cruzarse son los más intensos.
Sí que veces se pone a describir más de la cuenta en algunas escenas, como los juegos de dados de Mat, que me hubieran aportado lo mismo sin algún que otro párrafo.
Las descripciones del uso del poder único, así como los viajes al mundo de los sueños, el Tel’aran’rhiod, o la aparición de las criaturas de la sombra están muy bien recreadas, sin que sean algo extraordinario y con ese punto de debilidad y miedo que induce a no enfrentarse a cualquier enemigo únicamente por el hecho de tener algo de poder.
En definitiva, sigo pensando que la saga de La Rueda del Tiempo es una muy buena opción para entrar en un mundo de fantasía, que además está terminado. Y solo espero que alguien compre los derechos de la serie para que le den continuidad.