Con estas memorias, el gran escritor John Updike, por lo general implacable observador del comportamiento humano, a la hora de examinarse a sí mismo, procura hacerlo con la misma rigurosa mirada introspectiva, con la misma escalofriante honestidad y la misma irónica sonrisa con las que lo hubiera hecho de tratarse de otro personaje, real o de ficción. De hecho, al leer qué piensa de su ciudad...























