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El faro de los amores dormidos

Sinopsis de El faro de los amores dormidos

«Una historia bellísima sobre amores de verano, mareas imprevistas y un secreto que permanecerá para siempre en el corazón de los lectores», Alice Kellen.

Varela de Mar es un pueblo pequeño y tranquilo. Doscientos treinta y tres habitantes. Una playa que desaparece cuando sube la marea. Un faro abandonado.

Por eso Alba no lo visita desde hace cinco años. Bueno, por eso y porque allí fue...

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Ficha Técnica

Temáticas
Publicación6 julio 2022
ColecciónFicción
PresentaciónEpub 2
EditorialCrossbooks
ISBN978-84-08-26199-5
Páginas496
Código0010302465

Por qué leer

Motivos para leer El faro de los amores dormidos

Andrea Longarela (Neïra) es una autora consolidada en la literatura romántica adulta y juvenil. Es autora de April, Adam y la trayectoria de los planetas, Te espero en el fin del mundo, entre otras obras.

Una tierna historia sobre los amores de verano que duran toda la eternidad. Una novela íntima que nos invita a luchar por nuestros recuerdos, aunque a veces el olvido sea inevitable. 

Andrea Longarela demuestra una vez más su potencial. 

Sobre la autora de El faro de los amores dormidos

Andrea Longarela

Andrea Longarela (Valladolid, 1985) reside actualmente en su ciudad natal tras haber vivido en Salamanca, donde se licenció en Psicología. Durante un tiempo buscó su camino mientras escribía en sus ratos libres. Al final decidió atreverse a compartir sus obras, lo que rápidamente la llevó a hacerse un hueco entre las autoras románticas nacionales. Algunas de sus novelas más destacadas son April, Adam y la trayectoria de los planetas, Te espero en el fin del mundo, El faro de los amores dormidos, El color de las cosas invisibles, Juliette y las canciones perdidas y, ahora, Cuando despierten las flores.

Además de escribir, le apasiona el cine, poner banda sonora a los momentos, el chocolate y, por supuesto, leer. No obstante, su mayor pasión es perder el tiempo imaginando que vive otras vidas, historias a las que ahora da forma y voz.

Puedes seguirla en:

@andrea_longarela

Retrato de  Andrea Longarela

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Opiniones

Comentarios y valoraciones sobre El faro de los amores dormidos

Noah Tevi-08/07/2026

Único.

Imagen Noah Tevi
Ha sido una de esas experiencias que permanecen contigo mucho después de cerrar el libro. Andrea Longarela vuelve a demostrar que tiene una sensibilidad muy especial para escribir sobre las emociones. No solo cuenta historias, las acaricia, las desarma y las reconstruye con una delicadeza que resulta imposible no sentir. He terminado esta novela con el corazón lleno y la cabeza dando vueltas a muchas de las reflexiones que deja entre sus páginas. Es de esos libros que invitan a parar, a pensar y a mirar hacia dentro. Y tengo clarísimo que volveré a leerlo algún día, porque siento que todavía me quedan muchas cosas por descubrir entre sus líneas. Al principio reconozco que me costó encontrar el ritmo. La historia está narrada desde cuatro voces distintas: Alba, Enol, Pelayo… y el propio mar. Durante los primeros capítulos me descolocó un poco ese cambio constante de perspectiva, porque sentía que todavía no conocía lo suficiente a ninguno de ellos como para moverme con soltura entre sus pensamientos. Sin embargo, conforme la historia avanza, todo empieza a cobrar sentido. Comprendes que ninguna de esas voces está ahí por casualidad. Todas sostienen una parte del relato y, juntas, construyen una historia mucho más grande de lo que parecía al principio. Porque esta novela no habla solo de un romance. Habla de dos historias de amor que terminan entrelazándose a través del tiempo, de secretos que sobreviven a varias generaciones, de unas notas olvidadas, de un faro que guarda más recuerdos de los que parece y de cuatro jóvenes que, casi sin darse cuenta, terminan cambiando sus vidas mientras disfrutan de un verano junto al mar. Alba ha sido, sin ninguna duda, el personaje con el que más he conectado. Me he visto reflejada en muchas de sus inseguridades, en esa dureza con la que se juzga a sí misma, en su forma de obsesionarse con una idea hasta no soltarla y en esa capacidad de seguir adelante sin arrepentirse de las decisiones que la han convertido en quien es. Tiene un humor negro que me ha sacado más de una sonrisa y una personalidad tan auténtica que resulta muy fácil cogerle cariño. Es imperfecta, impulsiva y tremendamente humana. De esos personajes que no intentan agradar a todo el mundo y que, precisamente por eso, terminan siendo inolvidables. Con Enol, en cambio, mi relación ha sido bastante más complicada. Le he entendido en muchos momentos y he sufrido con algunas de sus heridas, pero también ha conseguido desesperarme como pocos personajes lo hacen. Me ha parecido tremendamente injusto consigo mismo y con quienes lo rodean. Se aferra al orgullo, evita enfrentarse a lo que siente y deja que el miedo tome demasiadas decisiones por él. Me costaba comprender cómo podía pasar tantos años alimentando un resentimiento que, en el fondo, nacía de su incapacidad para decir en voz alta aquello que llevaba tanto tiempo sintiendo. Le he querido, sí, pero también le he cogido una manía importante. Y, curiosamente, creo que eso habla muy bien de cómo está construido el personaje, porque me ha hecho reaccionar constantemente. Y luego está Pelayo. Qué personaje tan bonito. Tan sensible. Tan necesario. Me ha conquistado desde la primera página y no ha dejado de hacerlo hasta la última. Hay una ternura en su forma de mirar el mundo que me ha desarmado por completo. Cada intervención suya conseguía emocionarme de una manera distinta, aportando esa calma que muchas veces necesitaba una historia cargada de emociones tan intensas. Y, por supuesto, no puedo olvidarme del mar. Nunca pensé que acabaría hablando de él como si fuera un personaje más, pero Andrea consigue darle una voz propia, una presencia constante que envuelve toda la novela. El mar observa, acompaña, guarda recuerdos, protege secretos y termina convirtiéndose en el hilo invisible que une todas las historias. Sin él, esta novela no tendría la misma magia. Y, probablemente, yo tampoco habría llorado de la forma en que lo hice. Lo que más me ha emocionado de El faro de los amores dormidos no ha sido únicamente su historia, sino la forma en la que está contada. Andrea Longarela vuelve a demostrar que posee una sensibilidad extraordinaria para explorar el amor, la culpa, el paso del tiempo, las segundas oportunidades y todas esas heridas que permanecen abiertas incluso cuando creemos haberlas olvidado. Sus reflexiones me han acompañado durante toda la lectura y muchas de ellas se han quedado conmigo después de terminar el libro. Son de esas frases que subrayas casi sin darte cuenta porque sabes que, tarde o temprano, volverás a ellas. Esta novela se ha ganado un lugar muy especial en mi corazón. No solo se ha convertido en una de mis mejores lecturas, sino también en mi libro favorito hasta el momento. Y si algo tengo claro después de cerrar sus páginas es que necesito seguir descubriendo todo lo que Andrea Longarela tenga por contar. Sin ninguna duda, 5 ⭐.

Lector-13/12/2025

El faro de los amores dormidos

Imagen Lector
Es un libro de amor en estado puro. El recuerdo de una historia de amor de un abuelo, farero de profesión, y en paralelo la historia de amor que está viviendo en ese momento su nieta, con el eje central de un faro, como punto de encuentro. "Uno siempre es consciente de cuándo una historia tiene un final, por mucho que se resista a creerlo"

Contenido Extra